¿Cuál es la utilidad de los pernos de las cerraduras?

La función de una puerta, además de darnos acceso a un lugar en específico, es brindarnos un buen porcentaje de seguridad. Sin embargo, los servicios cerrajeros indican que para lograr esto existe un funcionamiento que es invisible a los ojos de las personas, como es el caso del trabajo que realizan los pernos.

¿Para qué sirven los pernos de las cerraduras?

Los pernos se conocen como la pieza principal de una cerradura, ya que ellos son los que se encargan de la apertura sin esfuerzo y silenciosa de las puertas, la seguridad total de las cerraduras y la unión física de la puerta con el marco.

Sin embargo, no todas las cerraduras necesitan de esta pieza, ya que a veces una bisagra es suficiente para cumplir con esa misma función, aunque si se trata de una puerta blindada o acorazada, el rol que cumplen los pernos es totalmente fundamental y de gran utilidad.

A continuación vamos hablar de la utilidad y el mantenimiento que se le debe dar a los pernos, unas piezas desconocidas pero totalmente necesarias para garantizar la seguridad del hogar.

¿Cómo mantener los pernos en buen estado?

  • Con la aplicación de aceite común: Cuando hablamos de aceite común, nos referimos al aceite tipo maquina o de coser. Sin embargo, no significa que este aceite sea el más recomendable, ya que está comprobado que el polvo se adhiere de manera más fácil con su uso, aunque como última opción es suficiente, siempre y cuando lo limpies cuando puedas y lo cubras del aceite ideal.
  • Con la aplicación de aceite multiusos: Aunque no existe una marca específica para realizar este mantenimiento, esta es una excelente opción. Existen algunas bisagras que tienen la disponibilidad de un orificio donde podrás colocar la barrita extensora que tienen los aceites multiusos para lubricar la pieza sin ningún problema.

Este tipo de aceite, a diferencia de los anteriores, tiene algunos aditivos antioxidantes y otro tipo de propiedades que pueden brindarle a los pernos un mejor mantenimiento.

  • Grasa consistente: Si se trata de una puerta más pesada o grande que una convencional como puede ser el caso de las puertas de garajes, lo más conveniente es utilizar grasa para lubricarla, tomando en cuenta que su composición y durabilidad se encarga de mejorar considerablemente la apertura de estas puertas, además de minimizar al máximo la fricción que se produce en las partes que son de metal.
Comparte en las Redes SocialesShare on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email